viernes, 19 de febrero de 2010

Y ahora que

Un gran pacto sobre educación, un gran pacto sobre energía, un gran pacto sobre sanidad….ya está bien de tantos pactos ridículos que nunca llegan a buen cauce y que sólo esconden despilfarros, ineficiencias y aplazamiento de los problemas reales.
Todo se está politizando de tal manera que nos llevará en no más de un lustro o quizás en una década a que todo dependa de la Administración Central, de burocracia, de más papeleo…..


, necesitamos un buen acuerdo sobre la educación, sobre el fracaso escolar, aunque recordemos que las nuevas generaciones están más preparadas que las anteriores, aún así hay muchas lagunas en medio; lo que se necesita realmente es motivación, es futuro, no queramos pretender que los niños vayan al colegio, al instituto, a la universidad y que lo único que hagan sea labrarse un futuro sin estar en sintonía con el, sin servir para nada en el día a día del mañana, en ver como los jóvenes o son becados o tienen un sueldo irrisorio. Falta esa pizca de motivación que mueve montañas, falta echarle imaginación al asunto.


Sí, necesitamos un gran pacto sobre sanidad, también recordando que la sanidad española, bajo mi punto de vista, y el de muchísimos expertos, es de las mejores de Europa, y sin ser prepotente, del Mundo. Pero, ¿se podrá mantener en el futuro? Todo el mundo respondería que no; no habrá quien pague ese gasto en unos 10 – 15 años. Esto teniendo en cuenta que una persona de cada cinco tendrá más de 65 años en el 2020, es decir, en escasos 10 años.


, necesitamos un gran pacto sobre energía, que no se ustedes, pero yo no quiero seguir dependiendo del petróleo, de su contaminación, de su precio…. Yo quiero un futuro más limpio, más verde, más natural. Aprovechemos los recursos renovables que tenemos, como si fuéramos una gran empresa, maximicemos el sol, el viento, la lluvia minimizando el uso de los no renovables.

Ya puestos, sí, necesitamos un gran pacto sobre economía, sobre inmigración, sobre políticas sociales, sobre terrorismo…

Harían falta tantos grandes pactos, que incluso los que salen adelante, su ciclo de vida no tarda en agotarse. ¿Y si privatizáramos todo? Siempre y cuando se hiciera usando el raciocinio que caracteriza al Homo sapiens sapines, lógica y unidad, todo podría salir bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario