martes, 23 de febrero de 2010

Flat's Boom

Mire a donde mire, calle, edificio, terreno veo un cartel con un número de teléfono y dos palabras; SE VENDE.

Estamos inundados de estos carteles, de estos avisos, aunque el precio esté rebajado en más del 30% en muchas ocasiones, la demanda ya no es lo que era, sin embargo, la oferta sigue siendo la misma o incluso superior.

Y sinceramente, no me extraña, la compra de casas de los últimos años ha sido puramente especulativa, no se empleaban como primera vivienda, sino que era comprada para venderla a un precio superior a corto plazo; copias e imitaciones de viviendas eran construidas aquí y allá, mismas calidades, misma distribución, antes se demandaba cualquier vivienda, en el lugar que fuera.

Ahora ya no nos interesan esas viviendas, todas iguales, ahora queremos algo diferente, que nos añada valor. ¿Qué deben hacer los promotores? Prestar más servicios de los que antes incluían, hacer partícipe al cliente de su propia vivienda, incorporar nuevas tecnologías (domotica) nuevos servicios, y hacer que sea el cliente quien diseñe su propio espacio y los acabados dependiendo del presupuesto establecido.

Creo que por un tiempo se ha acabado la compra de viviendas con el simple hecho de especular.

Debería haber políticas destinadas a incentivar aún más la vivienda de alquiler, a precios “normales” o hasta incluso, ser el gobierno el propio arrendador.

Reflexionemos sobre como deberían actuar las promotoras a la hora de ofrecer una vivienda, de cómo debe jugar su papel el estado, de cómo ha cambiado las preferencias del consumidor y como adaptarse a las nuevas circunstancias.

domingo, 21 de febrero de 2010

Que tiene que ver la pesca con la economía

Hace tiempo que estoy pensando en la técnica de pescar, y es que no es tan fácil como parece, yo, que provengo de una villa marinera creo recordar que nunca cogí una caña de pescar y me adentré en las profundidades buscando una buena pieza para mi deleite personal. Yo más bien, voy a lo práctico y la compro en la pescadería de la esquina y así si sale mal, se donde protestar.


Supongo que aún no sabrás de que estoy hablando, pero intento comparar el hecho de lanzar el anzuelo, pescar, recoger y comer con la economía; doméstica, mediana o grande, el ejemplo sirve para el conjunto.

Pongamos un ejemplo; intento mejorar en mi vida laboral, decido hacer un master, curso de experto, podemos llamarlo X, esto constituye el hecho de comprar una caña de pesca; analizamos las distintas instituciones que nos pueden brindar esta oportunidad y comparamos los resultados predecibles con la inversión requerida, esto constituye el hecho de ir a pescar con la caña que hemos comprado.A continuación, realizamos el proyecto x que decidimos, lo que quiere decir que hemos lanzado la caña al mar, en la vida real después de acabar el proyecto aspiramos a una vida mejor, a una mejora laboral, a nuevos caminos abiertos, esperamos impacientes a ese gran cambio, mientras estamos pescando, somos pacientes, de vez en cuando movemos la caña pero sobre todo somos constantes y pacientes, esperando a ese movimiento que hará que hayamos tenido éxito.

Pongamos otro ejemplo, tenemos un gran empresa de telecomunicaciones, sabemos que tenemos que cambiar para progresar, ser diferentes, llamar la atención y captar cuanta más gente posible, decidimos ir a pescar, por lo que miramos proyectos de inversión rentables, nuevas infraestructuras y nos lanzamos de lleno en el mar, esperando pacientes a que volvamos a nuestras casas con éxito, esperando que nuestros clientes vean que nos interesamos y que queremos evolucionar con ellos.


Podría poner cientos de miles de ejemplos, pero creo que el concepto queda claro; todo podemos resumirlo en paciencia, constancia, innovar, evolucionar y recoger los frutos, a veces buenos y otros incomestibles.

La economía española avanza muy poco a poco por este camino de cambio, de progreso, unos ya auguran que saldrá de todo esto algo incomestible, otros que solo debemos tener paciencia y esperar a la buena pieza.

Cuando nos sentemos en la mesa con lo que hayamos pescado, los españoles veremos como nos ha salido lo que hemos pescado y depende de cómo lo hemos cocinado.

sábado, 20 de febrero de 2010

Optimismo de la crisis

No pretendo dar más posibles causas que desencadenaron tal crisis, ni exponer más justificaciones ni más condolencias ni más culpas en este articulo; me centraré en algo más valioso para todos nosotros, y en especial para este país.

Empezaré con una serie de planteamientos iniciales, ¿nos hemos hecho más fuertes? ¿nos ha servido para algo? ¿Nos hará cambiar de cara al futuro? Pero lo más importante… ¿hemos aprendido de todo esto?

Como estudiante que soy de economía, no tengo unos conceptos todavía muy amplios acerca del mundo económico que nos rodea, aunque lo que si es apreciable a simple vista como es la globalización y la unión de todos los mercados lo hemos vivido todos en nuestra propia experiencia, y si no, digaselo a todas aquellas personas que han perdido su trabajo por escasez de demanda en paises externos, o a aquellos cuyos planes de pensiones se han divido, o a aquellos que han perdido sus pequeños ahorros.

Me considero una persona optimista, por lo que a cualquier situación le veo una vía de escape y un posible final feliz; en resumidas cuentas, con esta crisis me quedo con:

- Todos hemos aprendido a ser más prudentes con nuestros actos, no quiero decir a vivir en austeridad, cosa que a nadie le gustaría, sino, a mirar más y mejor lo que hacemos.
Cuándo antes comprábamos un piso, firmábamos una hipoteca a 50 años, metíamos créditos al consumo por valor incalculable incluyendo los intereses a pagar, comprábamos un coche nuevo cada x años, invertíamos aquí y allá, disfrutábamos del ocio al máximo (restauración, caprichos, viajes), sin pensar en las consecuencias que todo esto puede suponer para un sueldo real, haciendo de este conjunto una bolsa autodestructible.
Todo esto, la restricción que hemos sufrido, los malos momentos que sin duda, hemos pasado, y que todavía tendremos que pasar, nos habrán servido de algo en nuestro futuro.

- Quién no ha visto en los telediarios, los aumentos en los robos, reportajes acerca sobre esta pobreza dentro de nuestras fronteras, sobre gente sin techo, familias enteras que se han quedado sin casas, lloros, procuradores frotándose las manos, sonrisas, sin nada más que vivir que del hurto y de la mendicidad.
¿Nos hemos vuelto más solidarios? Yo creo que sí.
Hemos visto quién ha estado ayudando a estas personas; cocinas económicas, grupos de voluntarios, casas de refugiados, la iglesia en su conjunto, donde en un futuro quizás le prestemos más atención a dichas organizaciones.
O quizá no, quien sabe, si cuando nos recuperemos del todo, volveremos a cerrar los ojos y a dar la espalda a todos exceptuando a nosotros mismos.

- Pero lo más importante; la E D U C A C I Ó N.
Hemos progresado en nuestra propia educación, nos hemos interesado en temas económicos, nos hemos interesado en nuevas alternativas sostenibles, en nuevas soluciones verdes, en cómo ahorrar, en como hacer lo mismo pero con menos.
Hemos abierto nuestra mente a nuevos caminos a seguir; incluso, han aumentado el número de personas que se han matriculado en cursos de reciclaje, en aprender otros oficios, en nuevos titulaciones superiores etc…..
Esto llevará a España a un nuevo nivel, con más nivel de formación, más conexión entre todos, más visiones de ver las cosas desde muchos puntos diferentes.
La educación, la base de toda organización, es lo que nos hace más fuertes e inteligentes, es lo que hace que avancemos en todos los campos, lo que nos hace descubrir nuevas cosas, y por eso, todo lo relacionado, con fomentar dicho pilar, será, invertir en nuestro propio futuro.

Sólo quiero hacer que reflexiones y saques tus propias conclusiones, al margen de las opiniones de los demás, de todo este problema hay infinidad de cosas que se han hecho mal y que se siguen haciendo, pero, míralo desde otro ángulo y piensa en el futuro.

Sin duda, nos hemos hecho más fuertes, y hemos recibido nuevas herramientas para conducir nuevas situaciones. Pero como ya sabemos, los humanos siempre tropezamos dos veces o más, en la misma piedra.

viernes, 19 de febrero de 2010

Y ahora que

Un gran pacto sobre educación, un gran pacto sobre energía, un gran pacto sobre sanidad….ya está bien de tantos pactos ridículos que nunca llegan a buen cauce y que sólo esconden despilfarros, ineficiencias y aplazamiento de los problemas reales.
Todo se está politizando de tal manera que nos llevará en no más de un lustro o quizás en una década a que todo dependa de la Administración Central, de burocracia, de más papeleo…..


, necesitamos un buen acuerdo sobre la educación, sobre el fracaso escolar, aunque recordemos que las nuevas generaciones están más preparadas que las anteriores, aún así hay muchas lagunas en medio; lo que se necesita realmente es motivación, es futuro, no queramos pretender que los niños vayan al colegio, al instituto, a la universidad y que lo único que hagan sea labrarse un futuro sin estar en sintonía con el, sin servir para nada en el día a día del mañana, en ver como los jóvenes o son becados o tienen un sueldo irrisorio. Falta esa pizca de motivación que mueve montañas, falta echarle imaginación al asunto.


Sí, necesitamos un gran pacto sobre sanidad, también recordando que la sanidad española, bajo mi punto de vista, y el de muchísimos expertos, es de las mejores de Europa, y sin ser prepotente, del Mundo. Pero, ¿se podrá mantener en el futuro? Todo el mundo respondería que no; no habrá quien pague ese gasto en unos 10 – 15 años. Esto teniendo en cuenta que una persona de cada cinco tendrá más de 65 años en el 2020, es decir, en escasos 10 años.


, necesitamos un gran pacto sobre energía, que no se ustedes, pero yo no quiero seguir dependiendo del petróleo, de su contaminación, de su precio…. Yo quiero un futuro más limpio, más verde, más natural. Aprovechemos los recursos renovables que tenemos, como si fuéramos una gran empresa, maximicemos el sol, el viento, la lluvia minimizando el uso de los no renovables.

Ya puestos, sí, necesitamos un gran pacto sobre economía, sobre inmigración, sobre políticas sociales, sobre terrorismo…

Harían falta tantos grandes pactos, que incluso los que salen adelante, su ciclo de vida no tarda en agotarse. ¿Y si privatizáramos todo? Siempre y cuando se hiciera usando el raciocinio que caracteriza al Homo sapiens sapines, lógica y unidad, todo podría salir bien.